viernes, 16 de noviembre de 2018

LAS AVENTURAS DE SHERLOCK HOLMES Arthur Conan Doyle


Jeremías Ramírez Vasillas

Cuando leí por primera vez Las aventuras de Sherlock Holmes en un volumen editado por Editorial Porrúa (No. 345) quedé alucinado por su deslumbrante capacidad deductiva a partir de indicios tan obvios, que me hizo ver mi pobre capacidad de observación. Después de terminar ese libro, influido por Holmes, puse en práctica sus métodos para sorprender a mis amigos, principalmente a las muchachas que me gustaban. Funcionaron.
            Me había resistido a leer esos cuentos de Conan Doyle porque creí que era literatura de evasión. Pero un día que estaba sin trabajo en mi oficina, en el DF, fui a una librería que estaba a una cuadra. Y lo primero que vi en una mesa que estaba a la entrada fue ese volumen de Sepan Cuantos. Lo abrí y empecé a leer; me enganchó de inmediato. Lo compré y regresé a mi oficina a seguir leyendo. Devoré el libro y me volví admirador de este singular investigador harto enclichetado por el cine y la TV.
            Esa experiencia de lectura fue hace unos 35 años. Y guardé en mi memoria ese grato encuentro con Sherlock Holmes. En El extraño incidente de un perro a media noche, de Mark Haddon, que recién reseñé, el personaje principal, Christopher, decide investigar quién mató al perro de su vecina, siguiendo los métodos de su admirado Sherlock Holmes. Él menciona particularmente a Los perros de Baskerville, quizá la mejor aventura de Holmes. Entonces se me antojó leer de nuevo esas aventuras. Buscando entre mis libros encontré un pequeño volumen que compré hace unos diez años. El AM distribuía, a través de los puestos de periódicos, una colección de libros a precios módicos. Eran parte de una bellísima colección de libros de pasta dura, con una elegante cubierta de papel couché. Al parecer era saldos de un tiraje monumental de la editorial Sol, una editorial española, publicado a solicitud de un programa gubernamental, pues trae una leyenda en la cubierta que dice: “Plan de fomento a la lectura de Extremadura. Biblioteca de la literatura Extremeña y Universal”. Y es muy probable que los sobrantes tuvieron que rematarlos en la misma España y allende sus fronteras, y gracias a ello, los lectores mexicanos pudimos beneficiarnos de esas hermosas ediciones.
            El volumen mencionado incluye siete historias: La aventura de los seis napoleones, La aventura de la escuela de la prioría, La aventura de los lentes de oro, La aventura de Abbey Grange, La aventura de los muñecos danzantes, La aventura dela casa vacía y La aventura de la ciclista solitaria.
            En La aventura de los seis napoleones se han robado bustos de Napoleón en diversos lugares, y el ladrón los destruye cerca del lugar del robo. Son bustos de yeso de poco valor y la policía cree que es alguien que odia obsesivamente a Napoleón (una hipótesis muy chafa). Pero Holmes difiere y cree que hay algo más. Siguiendo ciertas pistas descubre que el ladrón es un antiguo artesano quien fabricó estas obras de yeso, quien además tenía un pasado delincuencial, y quien tenía un buen motivo para robar su propia obra y destruirla.
            En La aventura de la escuela de la Prioría, han secuestrado a un alumno y la policía está desconcertada porque también ha desaparecido un profesor. Holmes indaga y pronto descubre que detrás del caso hay un problema familiar.
            En La aventura de los lentes de oro, el ayudante de un investigador de origen ruso avecindado en Inglaterra, ha sido asesinado en la casa del investigador. Y Holmes, a partir de unos lentes que el asesino perdió en la escena del crimen, y que encontró la policía, construye el perfil del asesino, y descubre que éste no pudo escapar y que está escondido en un lugar secreto de la casa.
            En La aventura de Abbey Grange, un hombre (cruel y alcohólico) es asesinado en su propia casa, prácticamente ante los ojos de su mujer. Holmes descubrirá una situación amorosa que mantiene su esposa con el asesino, pero quien, en caso de ser castigado, causará más problemas que si queda impune. Holmes decide no denunciarlo.
            En La aventura de los muñecos danzantes, un hombre empieza a descubrir extraños dibujos en papeles que llegan a su casa y que, además, han sido inscritos en diversos lugares de su casa. Son dibujos, al parecer, hechos por una mano infantil. Holmes descubrirá que se trata de una escritura secreta y con una artimaña inteligente logran capturar al culpable.
            En La aventura de la casa vacía, Holmes defiende su vida fabricando una ingeniosa trampa para capturar a sus persecutores. Es la única historia donde su habilidad como investigador la utiliza como defensa, sin embargo, es la historia más débil: inicia con la muerte de un joven y la historia vira sorpresivamente con la aparición de Holmes, que se creía estaba muerto (tras tres años de ausencia). El final, con un simple comentario, define el desenlace de la historia. Me pareció que Conan Doyle se olvidó de narrar para entrar en el terreno de las explicaciones.
            Y en La aventura de la ciclista solitaria, una joven es acosada por dos hombres quienes, supuestamente, tras la muerte de su padre, su tío —que también acaba de morir en África— les encomienda que se encargue de su cuñada y su sobrina, las cuales han quedado desamparadas. En realidad, el tío les ha dejado una fortuna y estos hombres buscan casarse con la sobrina para quedarse con la herencia. También me pareció un cuento flojo y con un final apresurado.
            En suma, el deslumbramiento de la primera lectura se me ha diluido Me parece que ahora hay cuentistas y novelistas del género de investigación policial que ha superado a Conan Doyle, aunque nadie le pueda ya arrebatar el mérito de ser el precursor de este género, y cuyas historias han acaparado la mayor parte de los lectores, y han logrado trascender a través de varias adaptaciones cinematográficas y variantes en series en la que Holmes usa la alta tecnología en su trabajo de investigación.


EL CURIOSO INCIDENTE DEL PERRO A MEDIANOCHE


Jeremías Ramírez Vasillas
El perro de la señora Shears aparece muerto a media noche atravesado por un bieldo (una especie de tenedor gigante que se usa para apilar la paja). Christopher, quien vive frente a la casa de la señora, que padece autismo, cree que duerme, pero cuando se acerca descubre que está muerto.  Enternecido lo abraza y así lo encuentra la policía quien lo culpa de inmediato de ser causante de la muerte del perro. 
    Christopher no sabe explicar el hecho, porque él es autista. De hecho, en los primeros capítulos del libro, se presenta a sí mismo: “Me llamo Christopher John Francis Boone. Me sé todos los países del mundo y sus capitales y todos los números primos hasta el 7,507”. 
    A Christopher le gustan los esquemas, siempre la verdad (y no tolera que le mientan), pero odia los colores amarillo y marrón (por ello no come alimentos como el plátano) y no tolera que lo toquen. Cuando alguien lo hace, se pone agresivo. 
Su autismo le dificulta relacionarse con la gente, sobre todo si son desconocidos. Además, sigue rutinas establecidas para sentirse seguro, pues le tiene pavor a lo incierto. Pero el autismo, a la vez, le otorga algunas virtudes como la capacidad para explicar la teoría de la relatividad o la formación de las galaxias y conocer bien las constelaciones, además es un matemático superdotado que puede resolver ecuaciones complejas con facilidad. 
    Cuando el policía, quien no sabe quién es Christopher ni su problemática, lo toca, éste reacciona violentamente y golpea al agente, y se lo llevan detenido. Su padre lo rescata y de vuelta en casa se propone descubrir quién mató al perro. Para ello utiliza las tácticas de su detective favorito: Sherlock Holmes. Una de estas tácticas es ir preguntando a sus vecinos.
    Coincide con la muerte del perro la desaparición de su madre y él no entiende por qué y se desespera. Para mitigar su malestar, su padre le dice que su madre está enferma y que tuvo que llevarla a una clínica, y que ahí ha muerto. Christopher acepta lo que le dice su padre, pues cree que nunca le miente. 
    Cuando su padre se entera que investiga la muerte del perro se da cuenta que puede descubrir la mentira con la que ha justificado la desaparición de su madre y le prohíbe que siga indagando. Cristopher obedece, pero no puede evitar que le siga llegando información. Un día, otra de sus vecinas, la señora Alexander, le cuenta que el marido de la señora Shears y su mamá tenían una amistad muy, muy estrecha. Christopher le pregunta que si tenían relaciones sexuales y la señora Alexander le contesta que sí. 
    Toda esta información la va anotando en un cuaderno con la idea de hacer un libro, pero su padre descubre dicho cuaderno y lee las declaraciones de la señora Alexander y se enoja. Le confisca el cuaderno y lo esconde. Pero Christopher quiere su cuaderno y lo busca en el cuarto de su padre. En su búsqueda descubre las cartas que su madre le ha enviado pero que su padre no le ha entregado. En esas cartas se entera de que su madre está viva y que reside en París con el señor Shears.
    Su padre, a su vez, descubre que ha encontrado las cartas, y le confiesa que él mató al perro. Christopher se espanta. Si su padre fue capaz de mentirle y matar al perro, también a él lo puede matar. Asustado, huye y va en busca de su madre a París en una arriesgada aventura para un joven con sus limitaciones. 
    El libro es sumamente encantador y en pocas páginas nos vamos enganchando con el personaje y vamos entendiendo su forma de ser, cuyas limitaciones van generando situaciones de tensión, muy emotivas y, a veces, divertidas, particularmente cuando va a París, en cuyo viaje milagrosamente va sorteando los obstáculos.
    El libro es sumamente peculiar, aunque al inicio desconcierta. Por ejemplo, el primer capítulo está numerado con el 2. ¿Por qué? Y el siguiente capítulo tiene el número 3. De pronto uno piensa que el libro está incompleto, pero el tercer capítulo tiene el número 5, y luego el que sigue, el7 y los que demás son: 11,13, 17, 19. Y es hasta el capítulo 19 (que en realidad es el 8) descubrimos que esa peculiar forma de capitular corresponde a los números primos. 
Pero esta no es la única singularidad, sino además hay gráficos y dibujos, logos, ecuaciones matemáticas, que van ilustrando la narración y aclarando aspectos que requieren una expresión visual.
Una pregunta surge cuando vemos con sorpresa que el autor ha recreado la manera de observar su entorno de este joven autista. ¿Cómo le hizo el autor para recrear ese mundo tan peculiar? 
    Recordemos que el autismo se hizo del conocimiento público con la película Rain Man (Barry Levinson, 1988), una película taquillera protagonizada por Dustin Hoffman y Tom Cruise. 
    Intrigado me puse a investigar sobre el autor de este libro: Mark Haddon, y encontré que trabajó durante un tiempo con personas con deficiencias físicas y mentales. Entonces entendí que de ahí salió el argumento de su libro, en el que logra recrear muy verosímilmente ese mundo de los autistas. 
    Mark Haddon nació en Inglaterra en 1963, y este libro fue su primera novela la que escribió como homenaje a los autistas y nos ayuda a entender qué tan complicada es la vida para ellos, y que, nosotros, que nos creemos sanos y normales, compartimos varias afecciones de los autistas, pues tenemos también miedos irracionales, por ejemplo, a lo desconocido y buscamos refugio en nuestra zona de confort. 
    Es un gran libro, ameno, divertido, ilustrativo, humano, intenso, características que catapultaron su éxito en 42 países, con 5 millones de ejemplares vendidos. No soy proclive a los betsellers, pero en este caso, vale muchísimo la pena. 




sábado, 13 de octubre de 2018

EL GRAN GIGANTE BONACHÓN Roal Dahl


Jeremías Ramírez Vasillas

El territorio donde la literatura fantástica se desarrolla plenamente es en la literatura infantil. Ello se debe, creo yo, a que el adulto va perdiendo esa capacidad imaginativa que en el niño está presente de una manera muy vívida.
Con los adultos, obviamente, hay muchas excepciones. Aquellos que la vida adulta (o la educación escolarizada) no les mata la curiosidad, la capacidad imaginativa sigue casi intacta como en la infancia. Roal Dalh es un ejemplo de un adulto al que no le mataron la curiosidad y la imaginación. Ambos aspectos son los que nos permite disfrutar plenamente la vida y el arte fantástico. Por el contrario, alguien que carece de imaginación, no es curioso, no se asombra de las maravillas que se le presentan ante sus ojos.
            Esto explica por qué la literatura de Roal Dalh es eminentemente fantástica pues su principal público son los niños. Y aunque usted nunca haya oído su nombre ni nunca haya leído uno de sus libros, algunos de sus títulos seguramente se le harán conocidos: Los Gremlins, Charlie y la fábrica de chocolate, Jim y el durazno gigante, Matilda, Agutrot, pues seguramente le recuerdan títulos de películas. Esas películas se basaron en sus libros.
Cabe señalar que Dahl no sólo escribió libros infantiles sino también para adultos. Estos son algunos títulos: Relatos de lo inesperado, Mi tío Oswald, La venganza es mía, Génesis y catástrofe, Historias extraordinarias y El gran cambiazo., además de escribir guiones para cine y televisión y una obra de teatro y varios libros de poesía para niños.
            Roal Dahl nació en 1916 en Inglaterra, hijo de padres noruegos, y murió en 1990. Fue un hombre afortunado con una envidiable carrera literaria y aún más envidiable inicio. Su primer cuento, Pan comido, en el que describe su terrible accidente con un Gloster Gladiator (avión caza biplano, pues Dahl fue un tiempo piloto de la fuerza aérea inglesa) en el desierto. Este cuento fue publicado por Saturday Evening Post el 1 de agosto de 1942, y como tuvo gran éxito, le pidieron otro y otro, y en breve ya era un escritor popular que lo llevó incluso a departir con el presidente de Estados Unidos de este tiempo: Franklin D. Roosevelt.
            Ahora bien, entrando en materia, déjenme decirles que El gigante bonachón (1982) es uno de los libros más simpáticos, estrambóticos, lúdicos, totalmente patas para arriba que he leído. La historia no es nada verosímil. Una noche, Sofía, una huérfana, no puede dormir. Se levanta y observa la calle vacía. De pronto, algo extraño hace su aparición: un gigante que trae una especie de trompeta y se asoma a las ventanas de las casas por las que introduce su trompeta. De pronto, se da cuenta que la niña lo observa y sin dilación, pese a que ella se esconde en su cama, la toma, con todo y sábana, y se la lleva. Ella, temerosa, no sabe qué le sucederá. El gigante, a grandes trancos, viaje velozmente, atraviesa países y parajes extraños hasta que llega a una cueva en donde vive, en el país de los gigantes. Sofía, temerosa, cree que el gigante le hará daño, pero pronto descubre que es un gigante bueno, un gigante más que bueno, “bonachon”. Ah, pero en ese lugar viven más gigantes que nada tienen de bonachones sino de bestias feroces que miden el doble del tamaño de bonachón. En el país de los gigantes bonachón es un enano. Pero además lo otros gigantes comen seres humanos, que hurtan de vez en vez de diversos países, y que catalogan por sabores peculiares y estrambóticos. Bonachón, por su parte, sólo come vegetales, de hecho, un vegetal: una especie de pepinos que saben horrible. Pronto Sofía se convierte en amiga de Bonachón, quien además la cuida y protege de los otros gigantes, y descubre que este gigante tiene una afición noble: colecciona en botellas sueños hermosos que por las noches inyecta a los niños con su enorme trompeta. Para detener la masacre de humanos por parte de los gigantes malos, Sofía urde un plan en la que involucra a la reina de Inglaterra. Ya no les cuento el final para que ustedes lean en qué termina la historia.
            Pero sí les diré que este libro es de una lectura muy agradable y que, además, tiene un delicado equilibrio: cada capítulo se abre a situaciones sorpresivas, poco previsibles por el lector y deja (aunque no es su intención) un claro mensaje: la bondad, el amor al prójimo, tiene una dulce recompensa.
            El libro ha sido llevado a la pantalla varias veces: En 1989, se filma por primera vez en dibujos animados. Esta película fue dirigida por Brian Crosgrove. En el 2016 se vuelve a filmar, pero ahora con actores vivos, producida por la Casa Disney y dirigida por Steven Spielberg, y titulada The BFG, como se titula el libro en inglés. Esta última adaptación fílmica se ve muy interesante, al menos tiene una estupenda producción y buenos efectos especiales.
            El libro fue publicado por Alfaguara, en su colección “Clásicos”, y ambas películas las puede usted encontrar completas en el Youtube, aunque con una pésima calidad de imagen (bastante pixeleada) y con el tamaño de cuadro mutilado. Y la de Spielberg, además, con el molesto doblaje español de España.


viernes, 5 de octubre de 2018

CUMBRES BORRASCOSAS Emily Brontë


Ningún libro me había sumido en la rabia, en la desesperación, en la desolación, como Cumbres borrascosas. Esta novela es la expresión más cruda de la insania mental y moral, el machismo a ultranza, la vejación inhumana y la rabia e impotencia al ver como los personajes se hunden en la perdición sin considerar el precipicio al cual se dirigen.
Los primeros dos capítulos sirven de introducción; una introducción un tanto artificiosa. Un hombre llamado Lookwood alquila una casa de campo, La granja de los tordos, sin decirnos jamás por qué se va a vivir a ese lugar solitario y un tanto desolado, y cuál es el motivo de empeñarse en visitar a su hosco casero, el señor Heathcliff. Y no sólo eso, sino que se empeña en regresar pese a que Heathcliff le expresa de varias formas que no es bienvenido.
Al parecer, la razón de este par de capítulos es sólo para que a la autora introduzca de manera justificada a la ama de llaves, la señora Ellen Dean,
para que le cuente a Lookwood la turbulenta historia de su casero. Ella, como testigo ocular, le narra con un derroche de detalles la historia recordando frases, diálogos, descripciones en tal abundancia que abruma. Hay momentos que se siente que la historia avanza a cámara lenta. Ella prácticamente se extiende un 90% de las 448 páginas. Lookwood, como narrador, regresará hasta los capítulos finales para que sepamos algunos incidentes desde su punto de vista. Pero aún en estas circunstancias, es la ama de llaves la que lleva el relato a su conclusión.
La novela narra la historia de dos familias que fatalmente quedan emparentadas: los Earnshaw y los Linton. Los Earnshaw viven en Cumbres borrascosas quienes han procreado dos hijos: Hindley y Catherine; mientras que los hijos de Linton son Edgar e Isabella. Son dos familias equilibradas. Pero el elemento perturbador llega temprano cuando el señor Earnshaw recoge a un niño huérfano: Heathcliff, y lo hace miembro de su familia. Al principio Hindley y Catherine lo repudian y lo maltratan. El silencioso Heathcliff aguanta todo. Cuando crecen, Hindley sigue enemistado con Heathcliff, pero no así Catherine quien desde niños entablan un vínculo estrecho que se convertirá, cuando ya son mayores, en una relación pasional enfermiza. A pesar de ello, Catherine se casa con Edgar Linton, y con ello empiezan los problemas. No elige a Heathcliff porque es pobre y con su matrimonio pretende acumular cierta riqueza con la cual proteger a Heathcliff. Este huye adolorido y años más tarde, rico y vengativo, regresará para destruir ambas familias. Tan pronto llega se irá a vivir a Cumbres borrascosas, y poco a poco se apodera de la finca, hundiendo a su otrora enemigo, Hindley, en la miseria moral y económica, facilitada por la desolación ante la muerte de su esposa. Luego, entablará una relación estrecha con Catherine (aunque no hay sexo de por medio), y luego rapta a Isabella, con quien tiene un hijo.  Y se la lleva a vivir a Cumbres borrascosas donde le da una vida de perros. Antes de que nazca su hijo, Isabella huye y nunca regresa más. En el exilio familiar tendrá a su hijo y lo criará hasta su muerte, cuando el niño tiene apenas 12 años. El niño lo recoge su tío Edgar, pero como padre, Heathcliff, lo reclama para sí. El niño decepciona a su padre porque es enclenque y apocado.
Catherine, por su parte, tiene una hija de Edgar que cuando nace, ella muere de manera terrible. La hija es cuidada por su padre quien le otorga una delicada educación.
Para apoderarse de ambas fincas, Heathcliff urde un plan perverso: que su hijo y la hija de Catherine se casen
En ese proceso se dan una infinidad de situaciones crueles y terribles, en donde se ve como los personajes van respondiendo a los perversos planes del Heathcliff, y no hay poder humano que le ponga coto. Cargado de odio hacia todos y hacia él mismo, se va acrecentando su pasión por Catherine a quien sigue idolatrando después de muerta. Sueña con ella, vive para ella, le reza, y busca que a final termine sepultado a su lado.
Sorprende el nivel narrativo y el clima ominoso creado por la joven Emily Brontë, una mujer sencilla, ávida lectora, quien vivió casi recluida en su pueblo, Haworth, y en su casa. En la novela retrata a detalle la vida de su pueblo, sus costumbres y el tipo de vida que tenían en esos parajes de Yorkshire de mediados del siglo XIX. La novela inicia en 1845 cuando tenía 27 años. Fue la única novela que escribió pues murió de tuberculosis a los 30 años. En su pueblo natal hay una estatua de ella y sus hermanas, muy cerca de su casa que ahora es un museo.
            La novela fue publicada en 1846 con pseudónimo, pues en ese tiempo no se les permitía a las mujeres publicar libros. Fue tal el éxito que pronto se tuvo que revelar a la autora, y desde entonces ha gozado de una gran popularidad tanto su libro como ella.
Yo compré el libro en mis albores como lector, hace ya muchos años, en una edición sencilla, pero nunca me atrapó, quizá por la tipografía pequeña de la edición barata de Bruguera, y el interlineado muy cerrado; y quizá también porque pensaba que era un libro para mujeres adolescentes. 
            Recién encontré una edición muy atractiva de Penguin Clásicos, reeditada en México por Random House, y la empecé a leer. Repito, no me gustaron los dos primeros capítulos. Pero a partir del tercero ya no la pude soltar, aunque estuve tentado en abandonarla varias veces. Me causaba horror que los débiles personajes se iban hundiendo en la miseria, que trata de redimir con un final feliz.
La novela ha sido llevada unas catorce veces al cine. Quizá la más versión más popular ha sido la de Hollywood, dirigida por William Wyler en 1939. Y para sorpresa mía encontré que incluso hay una versión de Luis Buñuel que filmó en 1953 con el título Abismos de pasión. Otro cineasta que me llamó la atención es Jacques Rivette (un gran cineasta francés) que la filmó en 1985, con el título: Hurlevent. Y aún más me sorprendió fue encontrar a mi admirada Juliette Binoche en el papel de Catherine en la película de Peter Kosminsky, filmada en 1992.

            No sé si recomendar la novela. A quienes el maltrato y la brutalidad contra las mujeres nos horroriza, no es un libro recomendable. Pero si hay alguna mujer que este libro le permita tomar conciencia y evitar caer en situaciones esclavizantes y denigrantes y de manipulación, por leves que sean, entonces creo que esta novela puede hacer una buena aportación al respecto.

EL GARABATO: Vicente Leñero

Jeremías Ramírez Hace no sé cuántos años que compré este libro, quizá unos 30. Fue a mediados de los ochenta cuando el FONCA sacó a la venta...