martes, 23 de febrero de 2010
lunes, 22 de febrero de 2010
KAFKA EN LA ORILLA
Acabo de leer el mamotreto de Hakuri Murakami: Kafka en la orilla, voluminosa novela de 714 páginas. Mientras escribo este comentario escucho el Trío "Archiduke” de Beethoven, mencionado en la novela.
La reseña del libro se puede resumir de forma simple: un adolescente, Kafka Tamura, en conflicto con su padre, cuando cumple 15 años abandona su casa y se dirige a una ciudad lejana: Takamatsu, para encontrarse así mismo y se refugia en un biblioteca. Pesa sobre él la maldición de Edipo que le espetó su padre: matarlo a él, a su padre, y casarse con su madre. De una manera un tanto misteriosa, el joven, impotente a escapar de su destino, termina cumpliéndolo en un espacio metafísico, rodeado misterios, cosas inexplicables y la aparición de extraños personajes: un viejo que de niño sufrió un accidente (una especie de experiencia extraterrestre) que lo ha dejado vacío, iletrado y antisocial que sólo puede hablar con los gatos, y al parecer, responsable material de la muerte de el padre de Kafka Tamura. También se cruza en el camino de Kafka una hermosa y enogmática mujer cincuentona, la señora Saeki, directora de la biblioteca Komura, donde se refugia Tamura.
Al principio me costó engancharme. No quería volver a la leer una novela misteriosa y de cosas inverosímiles, como After Dark y Crónica del pájaro que le da cuerda al mundo (aunque esta última me gustó mucho), pero finalmente me atrapó y este fin de semana días pasé por un trance febril leyendo casi 100 páginas diarias.
Este libro, como sus otras obras, le han dado a Murakami una gran fama dentro y fuera de Japón, incluso dicen que ha sido mencionado para el Nóbel de literatura. Pero al mismo tiempo, así como es adorado por muchos lectores jóvenes, es repudiado por el gremio de los escritores serios dentro y fuera de Japón.
Mientras lo leía me preguntaba qué hace tan atractivo un libro donde se mezcla un estilo realista con otro completamente surrealista, mágico, inverosímil incluyendo hechos misteriosos que el autor no se detiene ni a explicar ni a justificar, como si esos hechos misteriosos fuesen también naturales como las flores o los cerdos. Simplemente acaecen a los personajes. Y muchos de los personajes pasan de inmediato de la sorpresa a la aceptación así, sin más cuestionamientos.
Una hipótesis me empezó a surgir: sus novelas son tan apasionantes porque sus personajes los mueve un misterio que es importante descubrir y los hechos mágicos nos adelantan que será algo impactante, inusitado, casi como las revelaciones apocalípticas del apóstol Juan. Y allí va uno lee y lee buscando con urgencia la última línea de la novela que nos devele el misterio. Pero además tiene a su favor que los hechos inverosímiles los introduce con tal desfachatez y gracia que terminan por gustar (y hasta desear que nos pasen a nosotros); además, de que lo que buscan sus personajes es resolver las grandes dudas existenciales de la humanidad. ¿Quiénes somos? ¿Hay otros planos de existencia más allá de la realidad material? ¿Es posible comunicarse y penetrar en esta otra esfera y una vez dentro develar el misterio que nos envuelve como especie?
Para decepcionarlos de antemano déjenme decirles que no da respuestas contundentes: nos deja inermes ante los hechos mágicos y nos abandona allí. A pesar de ello, se tiene la sensación de haberse asomado al senote sagrado, a la orilla del pozo del misterio, al insoldable más allá desde acá, y aunque no hemos oído nada aún, el saborcillo del misterio hizo vibras nuestras emociones y curiosidad como una fina campana.
A los intelectuales no les gusta (otra hipótesis) porque mezcla con tal desfachatez el realismo con lo mágico, tan abruptamente que pone en alerta el fino receptor de la contaminación de literatura Light, de masas, y los pone de inmediato a la defensiva pues temen perder su respeto si siguen adelante.
Yo la disfruté aunque ya nada más quiero leer una novela más: Tokio blues (Norwegian Wood). Yo también tengo mis prejuicios. Bye.
martes, 16 de febrero de 2010
domingo, 14 de febrero de 2010
viernes, 12 de febrero de 2010
REQUISITO INDISPENSABLE
Los vástagos de los grandes escualos, para que puedan explorar el ancho mar, tienen que aprobar primero el bachillenato.
jueves, 11 de febrero de 2010
sábado, 6 de febrero de 2010
INVISIBLE: novela de Paul Auster.
Invisible es la más reciente novela que ha publicado Paul Auster, escritor newyorkino, que tiene una larga lista de novelas publicadas, además de haber incursionado en el cine, primero como guionista y finalmente como director. Yo sólo he visto Lulú en el puente y debo decir que me gusta más como escritor. Definitivamente Lulú en el puente es una obra fallida que hace aguas por todas partes.
Pero volvamos a su novela. Esta inicia con un relato singular de un joven poeta, Adam Walker, cuando es estudiante de letras en una universidad norteamericana. En una fiesta conoce a un profesor de origen francés, Rudolf Born, y a su novia. Walker encuentra al profesor unos días después y de súbito le ofrece que haga una revista literaria. El va a financiar todo, desde el diseño, colaboradores, impresión, distribución. Y le pide que haga el proyecto. Adam está feliz aunque extrañado de que alguien que apenas lo conoce le ofrezca tal oportunidad. Sin embargo, una hecho fortuito (el profesor y Adam son tratados de asaltar por un joven negro y en un movimiento súbito, el profesor saca una navaja y apuñala al asaltante descubriendo que la pistola no tiene balas. Mientras Walker va a pedir ayuda el profesor se lleva al agresor al Central Park y lo asesina). Este hecho hace que el relato de un giro inesperado y termine el primer capítulo con la huida del profesor y el profundo sentimiento de culpa y triste por haber descubierto su cobardía. Cuando pasamos a la segunda parte descubrimos que el primer relato es en realidad un texto que lee un escritor, texto que le ha mandado un amigo de su época estudiantil, el mismo Adam Walker, ahora convertido en un anciano afectado por un cáncer que le promete solo unos meses de vida y no quiere morirse sin contar su historia.
Este cambio narrativo intensifica la pulsión emocional de la novela. Junto con el escritor (que sospechamos es el propio Paul Auster ahora con el nombre de Jim, rasgo diferencial con otras de sus novelas donde no tiene empacho de que su personaje o el convertido en personaje se llame Paul Auster) somos participes de la confesión ante el lecho de muerte de Adam Walker, confesión que en momentos toma tonos truculentos, lúbricos y eróticos, algunos de carácter incestuoso, además de conocer su periplo por Francia siguiendo el rastro (suponemos) de quien el cambió la vida para encararlo o ajustar cuentas. Walker sigue afectado por el asesinato que cometió el profesor y que ha cambiado su vida.
En la carta que le envía al escritor para que le ayude con su texto, lo invita a su casa. El escritor acepta pero cuando llega encuentra que su amigo ha muerto y que le ha dejado una serie de papeles con apuntes donde conocemos lo que le sucedió en Francia, país en dónde el profesor le presenta a la hija de la mujer con la que piensa casarse.
Es esta mujer quien conducirá el relato a su culminación. Sucede que el escritor decide encontrarse con ella cuando éste tiene que viajar a Francia. Esta mujer también le entrega un texto con una parte importante de la historia donde ella es ahora la protagonista.
Es quizá esta estructura tan sui generis, como si fuese un juego de espejos, es lo que llama más la atención y permita que la emoción de los hechos se potencie con sucesos nimios pero capitales en la carga emocional del relato. La hermana de Walker, una hermosa mujer en su tiempo, con quien Walker vive unos meses de intenso erotismo, le pide al escritor que cambie todos los nombre y cambie los hechos, si es que piensa publicar el relato de su hermano. El escritor, confiesa, que no tenía interés en publicarla pero de pronto descubre cuando ha terminado una de sus novelas más recientes, que debe publicar la historia. No cambia los hechos pero si los nombres. Esta revelación incentiva el morbo del lector (muy a tono con los reality shows en boga) al saber que debajo de la traslucida tela de los cambios de nombre hay una historia REAL.
Empujados por este morbo vamos hasta el final de las 280 páginas de una novela que se lee con buena velocidad. Finalmente es un acierto narrativo de unos de los escritores más importantes del momento de Estados Unidos.
jueves, 4 de febrero de 2010
MENSAJE URGENTE

Por Jeremías Ramírez Vasillas
Mi vida, ¿qué te pasó? ¿Por qué las olvidaste? Si mi mujer encuentra tus piernas en la casa, me mata. Ya te las mandé con mis ayudantes. Cuídate. Besitos.
Cuento ganador del concurso No. 44 de junio del 2009, con el pseudónimo "Julio X" convocado por la página de internet "Las historias.com" de Alberto Chimal.
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